Imposibilidad de despidos durante y por el COVID 19

No del todo cierto. Hay que puntualizar. De ahí este breve post.

Es posible hacerlo por causas ajenas al COVID 19.

Conviene actuar como siempre hemos recomendado desde Creatalent, con anterioridad a la crisis sanitaria COVID 19 con criterios de prudencia, ética, responsabilidad, cumplimiento normativo y adecuado asesoramiento profesional. Ninguna crisis puede afectar a dicho principio rector, pilar esencial, que debe presidir el comportamiento de las organizaciones y sus asesores. Los valores y principios deben estar siempre presentes.

Mucho se está hablando y publicando en relación a la norma que recoge la medida: art. 2 Real Decreto Ley 9/2020, de 27 de marzo, por el que se adoptan medidas complementarias en el ámbito laboral. La disposición se publica en el BOE de 28 de marzo de 2020 y entra en vigor el mismo de día de publicación.

Algún breve apunte jurídico, aclaratorio, de carácter práctico y en tono divulgativo (sin excesivos tecnicismos), sin entrar a analizar otros aspectos más teóricos como la constitucionalidad de la norma (algunos sectores la cuestionan).

Mientras se mantenga la vigencia del estado de alarma, las empresas no podrán efectuar despidos por causas de fuerza mayor, ni por causas ETOP (económicas, técnicas, organizativas, productivas) asociadas, directa o indirectamente, al COVID 19. No importa si la causa es real, constatable y justificada. Simplemente no pueden hacerlo.

Por tanto, es posible acometer despidos y extinciones contractuales por causas reales, legales, razonadas, justificadas y proporcionadas siempre que sean ajenas al COVID 19. Es muy importante que dichas causas, ajenas al COVID 19, por supuesto, estén bien evaluadas y contrastadas con la asesoría jurídica de la empresa. Es muy probable que, en el escenario generado por esta norma, se produzcan impugnaciones judiciales viniendo en tal caso la empresa obligada a demostrar la motivación de la extinción contractual operada y la ajenidad de la causa respecto al COVID 19.

CRITICAS DESDE ORGANIZACIONES EMPRESARIALES

Otra cuestión jurídica: desde las organizaciones empresariales se critica con gran dureza y desesperación la norma. Se anula por completo, de forma transitoria, el poder directivo en las organizaciones, sustrayendo a las empresas la posibilidad de tomar decisiones por determinadas causas en un período de tiempo limitado (mientras dure el estado de alarma).

Desconozco el impacto económico de la norma sobre las organizaciones, dado que no soy economista. No quiero ser alarmista. Confío sea reconducible y no tenga consecuencias catastróficas como apuntan algunos ya que su vigencia en el tiempo será breve (está ligada a la vigencia del estado de alarma).

Una reflexión final, no jurídica, para concluir. El tejido empresarial español viene a ser reflejo de la sociedad, como no puede ser de otra forma. La población en su conjunto está demostrando actuar con criterios de seriedad, compromiso, solidaridad y responsabilidad, salvo excepciones.

Confiemos también en las empresas, sus directivos y sus asesores. No están gestionadas, en general, salvo excepciones, por personas ajenas a la sensibilidad y solidaridad social existente. Y lo que hagan será fiel reflejo de sus principios y por tanto afectará directamente a su reputación y nivel de relaciones.

No lancemos mensajes que pongan en duda la prudencia y responsabilidad empresarial, ni anulemos, de forma generalizada, la capacidad directiva de las empresas, haciendo pagar a justos por pecadores.

Todos estamos en el mismo barco. Todos queremos salir adelante. Seamos éticos, sensatos, responsables, solidarios. No juzguemos, no demonicemos a determinados sectores sociales. Confiemos en la sociedad en su conjunto, también en las empresas que la integran. Si éstas actúan de forma miope, su reputación se verá afectada y la sociedad les pasará factura.

Francisco Javier Lacunza

Abogado

Departamento laboral Creatalent.

Compartir: